UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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sábado, 20 de diciembre de 2014

MUNDOS PARALELOS: LAS FACULTADES DE MAGISTERIO

En los últimos años no es infrecuente escuchar en las escuelas quejas de los maestros/as sobre la tutorización de los alumnos/as que cursan magisterio en la Universidad, y creo que son quejas muy fundamentadas. En este mundo hay cosas mal diseñadas, muy mal diseñadas, fatalmente diseñadas y en el top de este ranking los estudios de magisterio. Que nadie piense que hablo de oídas, o que me baso en mi experiencia personal casi treinta años después de haber salido de la escuela de magisterio, tengo un hijo que acabó de cursar los estudios en junio de 2012.
Si hemos venido comentando en el blog que la escuela parece que está parada en el siglo XIX, la universidad parece coetánea de Pedro Cerbuna, una antigualla auténtica. Y además la mayoría de sus docentes nunca han pisado una escuela, hablan desde la teoría, y en muchos casos, lo que aún es peor, desde la teoría del mundo educativo que existía cuando ellos se formaron hace más de treinta años. Mi hijo y yo, con venticinco años de distancia, hemos compartido algunos profesores y nos han impartido las mismas clases... Eso no sería nada malo si se tratase de asignaturas como Filosofía Hegeliana, o Historia del arte medieval, pero cuando se trata de DIDÁCTICA......

¿Cómo puede ser que con los colegios cansados de trabajar con los tablets-pc, en la facultad los alumnos no sabían de su existencia?. ¿Cómo puede ser que cuando los alumnos llegan a realizar las prácticas les parezca que vienen a un planeta extraño del que no tienen noción?. ¿Cómo puede ser que en el diseño de las prácticas escolares, en las facultades de magisterio se piense que los especialistas de EF, Música e Idioma extranjero se dedican a impartir durante veinticinco horas semanales ese área y ninguna otra?. La respuesta está en su desconexión de un mundo al que deberían patrocinar en la innovación, en su relación NULA con una realidad para la que están preparando. Es triste que en nuestro centro algunas maestras están cooperando con un departamento de la facultad y esta relación causa asombro entre los docentes, cuando debería ser lo más normal del mundo.

La solución a mí me parece sencilla, fácil, económica y eficaz. Por un lado los profesores de las asignaturas de didáctica deberían ser maestros/as en activo que se hayan significado por su innovación educativa, y que liberados por unas horas a la semana, acudiesen a la facultad para impartir, mejor que impartir, COMPARTIR, su realidad y sus experiencias diarias. Serían nociones frescas y vivas y no cadáveres de los años ochenta.
Por otro lado que las prácticas de Magisterio se inspirasen en el MIR de los médicos, y que en las escuelas hubiese unas plazas, para que los alumnos tras una prueba de capacitación pudiesen desarrollarse con la tutorización de un docente que tuviese una gratificación por esta responsabilidad. Y solo tras esta experiencia el alumno alcanzaría la especialidad de un título generalista que tendría al acabar los estudios teóricos.
La segunda de las medidas es de una implantación más complicada, aunque a mi parecer  sea sencilla, pero la primera se podría llevar a cabo desde ya, es cuestión de imaginar otra forma de hacer las cosas.