UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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jueves, 3 de marzo de 2016

Zapatero a tus zapatos. Jornada continua 7

Acabado el plazo de presentación de proyectos de Organización de Tiempos Escolares, leo un artículo en el Periódico de Aragón, donde entrevistan a un dirigente del CSIF preguntándole  su opinión sobre la deriva que va a llevar la situación a partir de estos momentos.
No me parece muy normal que sea el representante de un sindicato quien dé su opinión sobre este tema, a no ser que lo haga a título personal. He comentado muchas veces que deberíamos apartar las reivindicaciones laborales de este proceso. No le hacen ningún bien. Las personas contrarias a una nueva organización temporal en las escuelas, se agarran a este detalle como si fuese un clavo ardiendo. He comentado en entradas anteriores, que lo que tenemos que buscar es el  beneficio de los niños/as y el de las familias, y aunque evidentemente, afecta a la vida laboral de los maestros/as, los beneficios o trastornos que les supongan, deben quedar supeditados al bien general.
Es un mal general de los sindicatos de enseñanza de este país, el querer dedicarse a la política educativa, y para esta labor están los partidos políticos. Cuando como ciudadano, quiero que se instaure una política educativa determinada, voto al partido, que con su programa electoral, está más cerca de mis inquietudes. Cuando como trabajador quiero que se mejoren  mis condiciones laborales, recurro a una agrupación sindical.
Curiosamente, hace algunos años, ante una reivindicación laboral muy justa; un compañero tuvo un accidente con el coche cuando lo estaba dedicando a una itinerancia en tiempo laboral, se desplazaba de un pueblo a otro a dar clase, la Administración se desentendió con la excusa: "el presupuesto se ha acabado". Pues bien, los sindicatos se desentendieron del tema, es más, pusieron trabas a las movilizaciones y medidas que se plantearon por los docentes. Sin embargo, cuando se habla de temas que trascienden lo laboral, como es este caso, quieren mediatizar la opinión e intentan dirigir la situación.
No es que no les corresponda, es que además, le hacen un flaco favor a los centros que quieren cambiar los tiempos escolares. Insisto en que los maestros/as tienen derecho a reclamar un tipo de jornada laboral u otra, pero creo que no se debe mezclar con la orden de Organización de Tiempos Escolares.
Debe enfocarse más hacia un tema de reorganización del horario social, para poder facilitar la vida familiar, pero eso ya lo comenté y no quiero volver a incidir en ello.
 Me hubiese gustado que se preguntase a responsables políticos de diversos partidos sobre su opinión. Es relevante, puesto que si se produjese un cambio de gobierno, sabríamos a lo que nos tenemos que atener sobre el tema, y sin embargo, no se les oye expresar ningún tipo de opinión, sobre algo, que  además,  puede tener bastante repercusión social.
Cada institución y organismo está para llevar a cabo una funciones determinadas y no otras, a no ser que se quieran usar como plataforma personal hacia otras labores posteriores, y me temo que dentro del sindicalismo educativo es bastante habitual. Por eso les voy a pedir que se dediquen a proteger a los trabajadores y que dejen la labor política a quien le corresponde. Será mucho mejor para todos/as.