UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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miércoles, 26 de octubre de 2016

¿Somos los maestros/as competentes para trabajar con alumnos/as ACNEAEs?

El otro día visionaba en twitter un debate sobre el intrusismo laboral en el campo de la enseñanza. No me gusta en exceso hablar de intrusismo, porque creo que la formación puede venir desde muy diferentes lugares. Un título te da la capacitación administrativa, pero mucha personas pueden colaborar en la escuela sin tener la titulación de maestro, y pueden aportar cosas muy positivas que algunos maestros/as no son capaces de transmitir. Pero no es el debate en el que quiero entrar, uno de los participantes  planteaba si los maestros que debían atender la "compensación" educativa debían ser  especialistas en pedagogía terapéutica o si el abrirlo a los maestros generalistas era intrusismo laboral. A mi entender  no podemos asimilar una deficiencia intelectual con la deficiencia social. La primera necesita de una metodología específica que requiere una formación concreta. La segunda necesita tan solo mucha vocación, ilusión, imaginación y energía. Todos/as los maestros/as podemos aportar estas últimas cualidades. Es cierto que este trabajo, si la voluntad es la de hacerlo bien y no  la de sobrevivir  hasta que recoja el testigo otro compañero, es altamente absorbente. 
Los ACNEEs también lo son, pero el docente se mentaliza desde la realidad de la incapacidad en el aprendizaje de muchos estándares de estos alumnos/as. No se trata de una cuestión de voluntad sino de capacidad, todo el mundo es capaz de ser empático con estos alumnos/as, y aunque reitero que necesitan mucho esfuerzo, y una especialización muy concreta, no nos producen desengaños, sí que  pueden generarnos cierto grado de insatisfacción  profesional, pero rápidamente nos damos cuenta que es un sensación errónea e injusta hacia nosotros/as  y la desechamos. 
No ocurre los mismo con  los alumnos "compensatorios", en este caso sí que pueden, se trata de una cuestión de voluntad y no de capacidad. Pero no es una voluntad individual, es una cuestión motivacional. Es su entorno el que no les facilita el acceso a su formación. Es algo que casi nunca se valora, muchas veces, al contrario, la escuela se considera un valor negativo. Por ello las estrategias de aprendizaje que debemos utilizar no se parecen a las que se usan en la pedagogía terapéutica. Se deberían parecer mucho a los que aportamos a una clase "normalizada". Es cuestión de incrementar el factor motivacional, y usar metodologías activas muy separadas de los libros de texto que se encuentran alejados de la realidad de los niños/as. Como he dicho, deben estar cercanos a los que utilizamos, o deberíamos utilizar.
He colgado diferentes entradas de como trabajamos con los grupos de compensación del colegio. Puedes verlos aquí. Se  trata de actividades basadas en el ABP, donde la motivación viene dada desde la cercanía de los alumnos/as y donde son participes en la programación de lo que se elabora y van ayudando en la elección del camino a seguir. Por lo tanto creo que el trabajo con estos niños/as es trabajo de MAESTRO/A así con mayúscula. Se trata de subir una escalera muy empinada, pero por algo hemos elegido esta profesión.





IMAGEN ALBA LAMUELA